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viernes, 1 de agosto de 2008

Nunca fue

“Siento que no fuiste mío, y esta bien. Todo está en su lugar. Las cosas están donde deberían estar, yo acá y vos a lo lejos y de vez en cuando nos queremos acercar, nunca van a dar los tiempos. Como polos opuestos nunca tan cerca y nunca tan lejos. No sos para mi, ni yo para vos. Siempre imagino tus ojos y muero de amor, un amor tan profundo que jamás puede ser cierto, un dolor tan caliente, que no duele, ya no duele. Un recuerdo tan vivo que nunca jamás se pierde, está todo vivo en mi vientre, y mis entrañas sangran palabras de amor que se pierden en el viento, se malgastan en algún oído ajeno. No me importa, ya no duele, saber que no sos mío es casi un alivio… hubo un tiempo que hubiera hecho cualquier cosa por vos, hubo un tiempo que hubiera sido la mujer que vos quisieras con tal de estar a tu lado. Hubo un tiempo… y ya no es, nunca fue, nunca dejaste que lo hiciera, nunca dejaste que te quisiera como nunca nadie te va a querer. Lástima, no puedo imaginar lo placentero que hubiera sido que te quieran de esta manera si tener todo este amor encerrado en mi pecho fue tan hermoso… Yo amé, vos no quisiste ser amado, y es mentira que el amor aguanta cualquier cosa, al amor no le gusta ser ignorado, más le vale ser rechazado.”


Micaela Manghi

31/07/08

miércoles, 18 de junio de 2008

LA MAGIA SUCEDE

Creo que el nombre que elegí tan azarosamente para mi blog merece un texto, es algo que tengo pensado escribir hace mucho tiempo, pero que hoy frente a la pc, es la primera vez que atino a escribir.
Este año necesito creer que la magia sucede, lo necesito porque sino debería morir. Hablo de la magia que entrelaza nuestros cuerpos en este mundo ya tan alborotado, tan mediatizado, tan cibernético, tan distanciado. Hablo de la magia que hace que nos necesitemos los unos a los otros, porque solos no somos nada, somos menos que arena, menos que polvo entre una mandíbula muerta, menos que el aire, mucho menos que nada. Me dignifica creer que hay algo que sucede más allá de lo racional, que hay algo mágico en nosotros mismos de lo que no podemos escapar, que tenemos la capacidad de modificar el presente, que lo modificamos a cada segundo, que cada cosa que damos de nosotros mismos genera algo en alguien, que nos transformamos los unos a los otros. Pensar en esto me da un sentido de unidad que me hace pensar que vale la pena seguir viviendo y ver que pasa, que no todo nuestro destino ya está trazado, que si queremos podemos, me da la fuerza que necesito para pensar que vale la pena, que tengo que hacer un mayor esfuerzo para que mi esperanza ilumine otros corazones, para que latan juntos, al unísono, por y para este mundo bellísimo en el que vivimos. A veces nos ofuscamos, y vemos todo negro, y créanme que yo soy la primera, bastante depresiva y pesimista, pero a partir de que creé esta página, no se si de tanto leerlo, o por las experiencias que tuve, empecé a creer que hay algo intrínsecamente bueno en el mundo, que hay algo bello y único, que hay algo de este universo que nos hace a todos uno, que hay una fuerza que nos aúna, y que aunque estemos sordos y ciegos entre la vorágine de nuestros días no podemos evitar vernos, y ser, y creer, y crear. Sé que hay muchas cosas mal, pero siempre hay algo bueno, trato todos los días de ver algo bueno, algo en mi y algo en los otros, algo en nuestras miradas que me diga que vale la pena. Y lo encuentro, y sin buscar demasiado encuentro millones de detalles. Cuando me siento mal siempre hay alguien que, si se da cuenta, cede su asiento. Cuando lloro en público siempre hay alguien que se ofrece a ayudar. Cuando voy a comprar el boleto del subte y veo la monotonía del vendedor, sé que muchas veces con solo decir un "buen día" provoco en el otro un mejor trato. Cuando voy en el colectivo y veo niños siento la enorme necesidad de cuidarlos, porque no son solo los hijos de su madre, son los hijos de nuestro mundo. Cuando veo abuelos en el mismo colectivo también siento que debo cuidarlos porque también son mis abuelos.
No es que sea ciega o sorda a la desesperación y la pobreza que nos rodea, pero tampoco quiero ser ciega o sorda con las cosas buenas de este mundo, que todavía las tiene. Hay que agarrarse de esas cosas, hay que preservarlas por sobre todo, porque por más que sean pequeñas, son las cosas que nos unen, somos nosotros y lo que podemos construir, son nuestros audaces intentos de estar, de vivir, de ser con los otros, porque sabemos que los necesitamos.
Tenemos que agarrarnos mas que nunca de lo que se entreteje del aire que nos separa, de la energía que se produce entre los cuerpos, de las verdades, de las pequeñas verdades, de la pequeña magia que aún existe. De la magia que existe, como la fuerza de los imanes, entre nuestros cuerpos derruidos, porque esa magia es la esperanza de nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestras almas, porque esa es la magia que nutre a nuestros hijos y sobrinos, esa magia es la que hace latir nuestros corazones, no podemos dejarla ir, porque con ella se nos iría el alma y la vida.

Micaela Manghi
18/06/08

domingo, 15 de junio de 2008

TU SOMBRA

"Después de una larga noche de recordar tu ausencia, la ausencia de tu sombra, del recuerdo oscuro que se guarda en un pasado ya demasiado lejano y que solo yo recuerdo... eran tiempos de guerra, de héroes y princesas, y cayeron las armaduras y los corsés y nos mostramos humanos por primera vez, ¿podemos aguantarlo? hay tanta soledad si miramos en nuestros ojos, hay tanto de lo que se perdió y da nostalgia recordar, hay tanto de lo que nunca fue... pero pudo ser, pudo ser. Veo las pupilas dilatadas de un ser doliente que se estremece en el suelo, se retuerce, se sofoca, agobiado, incomprensible, es una rata, un cáncer que se expande por todos los lugares, no se quien sea, pero sos vos. Se desarma mi alma en este momento y no duele, fría miro el horizonte extendido, perdido, inalcanzable que me hace acordar a vos y al amor que desperdigaste, como si fuera abono de otros amores... tendidas en el alba están todas mis lagrimas ahora que los ojos que las miran están secos de dolor, secos como vientres que no pueden albergar nidos, me recuerdan que alguna vez tuve corazón, que alguna vez tu aliento me revivió. Ahora estamos en otros tiempos, ya no son los del dolor, son los del desamor, un desamor tan profundo que se me hace insoportable, ahora ya no nos amamos, ahora solo nos deseamos, como animales salvajes nos arrancamos las ropas y cualquier rincón es bueno. Mientras el corazón esté a salvo bajo acero, cualquier rincón por lo demás, es bueno. Pero aún hoy cuando te miro, mi corazón es solo un trozo de cristales rotos, y mis ojos secos se llenan de vida, solo por un segundo. Luego sé que ya no existís, que nunca te tuve, y nunca te perdí, que te soñé, te vislumbre en el horizonte pero no eras vos, vos sos una fantasía que se desmorona, se derrumba, se derruye, se diluye en una sombra, un fantasma, un recuerdo oscuro dentro de un lugar oscuro de mi mente oscura."

Micaela Manghi
14/06/08

miércoles, 11 de junio de 2008

Hoy Quisiera

"Hoy quisiera estar contigo. Fundirme en tu piel, en tu abrazo, morirme en tu aliento, en el eco de tu voz, acomodarme en tu regazo, en tus caricias, esconderme en tus besos y alguna canción, amarte en silencio y en una aventura, quererte mil veces, morirme de amor.

Hoy quisiera quererte como te quiero, amarte como te amo, y verte cuando te miro.

Hoy quisiera que me quieras como te quiero, que me ames como te amo, y me veas cuando me mires."


05/08
Micaela Manghi

Fuego de cenizas

"Maravillosa vista la mía, aunque nefasto el paisaje, todo es ceniza y brasa, bien pudiera prenderse un fuego, pero llovizna, garúa, el clima no ayuda, y hace tanto frío en este invierno… Miro el paisaje delante mío y no puedo creer la amplitud del desastre y la hermosura de lo horroroso, el silencio dentro del silencio y el lánguido susurro del viento. Me dice palabras que no entiendo, me hace caricias pero no las siento, me rompe en pedazos pero me sostiene, me desarma y me vuelve a armar. Infinito rompecabezas y un eterno dolor de cabeza. Algo no me deja ir esta noche, algo no me deja moverme de aquí. Frente a esta pantalla de computadora, un inmenso desierto de cenizas y vientos, mis ojos ciegos, mi cuerpo inmóvil, mi alma encendida, mi voz desaparecida, mis ojos cerrados siempre te miran, mi cuerpo torpe siempre te busca, mi alma en fuego siempre te encuentra, mi voz indescifrable siempre te habla… Y todas las noches de luna llena, salgo a buscarte para desgarrarte las ropas y quebrarte el alma, matarte mil veces y volverte a ver… a veces te encuentro y te veo desaparecer, otras sin resultado recorro mares de muerte, y muchas más estás y no logro verte con claridad."


05/08
Micaela Manghi

jueves, 5 de junio de 2008

Hoy recordé que te amaba

"A veces logro olvidarlo aunque estés siempre presente en mis pensamientos. Pero hoy, especialmente, recordé cuánto te amaba. Hasta la eternidad y desde los confines de mi alma, desde las entrañas, desde dentro de mi cuerpo. Cuando te recuerdo cercano, transpirado y veo tu mirada tal como si fuera en el presente, me doy cuenta que no estoy preparada para dejarte ir. En cualquier lado me parece descubrir tu aroma, miro a todos lados como una loca pensando que estás ahí. Mi ojos te buscan donde sea, mis labios ciegos corren en busca de los tuyos, mi mente se aferra al recuerdo de nuestros cuerpos fundiendose y encendiendose entre sonrisas y gestos de cariño. Cuantas veces tengo que decirlo para que de una vez deje de tener sentido, te necesito, te necesito, te necesito. Quisiera quitarle el sentido a esas palabras, decirlas tanto que se agoten y dejen de ser ciertas, pero siempre caigo en cuenta, mi triste amor, de que todavia tengo pasiencia, tiempo para esperarte, lágrimas para dedicarte, amor para que se derrame, y mi corazon todavia tiene esperanzas y no tiene miedo a romperse, es valiente y no se contenta, no puede dejar de quererte."

5/10/08
Micaela Manghi

sábado, 10 de mayo de 2008

Tu Canción

"Quiero cantar en tu canción, y mecerme entre tu nombre, Quiero acunarme en tu corazón, quiero verterme entre tus aguas, quiero bailar en tu canto, quiero entregarme a tu esperanza. Me haces vivir corazón, me inspiras, me elevas a un lugar maravilloso, lejos de todo lo conocido y cerca de lo elemental. Dos cuerpos, una respiración, dos almas, un latido… dos almas sonando al unísono, interpretando tu canción, tu canción de plata, tu canción cambiante, tu canción de mil amores, tu canción latente… pies hermosos que se deslizan sobre el suelo como bandoneones en el viento… Gotas de sudor que derraman nuestros cuerpos a la caricia de la brisa de tu aliento… aliento de río, aliento de puerto, aliento de mezcla, de sudor y sentimiento… vagas por las calles gritando nuestros nombres, vagas por las calles y bailas nuestra alma… es el aire entre nuestros cuerpos lo que importa, es el aire caliente entre nuestros cuerpos que se olvidan de ser cuerpos y son alas que hacen magia, alas que hacen tiempo, alas de fuego, que queman, que sudan, que viven, que sufren, respiran y gozan. Es esta ciudad que siempre impone su ritmo, y tu siempre su mejor creación que sabes tocar nuestras almas, que sabes cantar tu canción, que sabes bailar la vida, que sabes de nuestra tierra, que sabes de nuestras muertes, que sabes de nuestras calles, que sabes de nuestros hijos y padres… Entre tus acordes esta escrito todo nuestro pasado, y todo nuestro futuro en un siempre presente que se mantiene vivo. No puedo más que darte mi alma, porque quiero que baile en el viento, no puedo más que darte mi cuerpo porque quiero que se eleve hasta el cielo. Tú que conoces mi alma, nunca nunca calles tu canción, tú, tango de mil formas y colores jamás silencies tu bandoneón."

Micaela Manghi

10/05/08

miércoles, 7 de mayo de 2008

Observándote

"Cuántas veces te vi desnudo, entre sábanas, mientras yo te observaba. Tu piel, tu desnudez, tu cara relajada sobre la almohada, y mis manos te acariciaban. Vos no podías verme, o quizás me veías borrosa en algún sueño. Pero no estabas ahí para saber cómo yo te miraba. Y en ese momento siempre se me ocurre que tengo que ser sincera, que tengo que aprovechar que no me mirás para verte con toda sinceridad. Y en esos momentos te abro mi alma de par en par. Me pregunto a mi misma mientras te observo, ¿qué siento? ¿Qué es lo que por él siento?... mi corazón siempre supo responder, desde el primer día, pero yo no siempre lo quise escuchar. Mi corazón, mi parte mas honesta, siempre supo que te quería. Recuerdo hace un tiempo, sentí tu cuerpo en el mío por primera vez desde hacia siglos, y ese día después de entregarnos en ama y cuerpo, temblaba, y tenía ganas de llorar, de felicidad, y por el reencuentro con el ser amado, oprimí en mi pecho ese deseo, y no lloré, pero te juro que fue un gran esfuerzo el que tuve que hacer. Desde ese día solo me engañé, para poder sentirte una y otra vez sin tener que explicarte nada. Pero mi alma ya no se contenta con esos instantes en que te observa en soledad, mi amor quiere salirse por los ojos y entrar por tu piel hasta tu corazón, quiero que sientas cómo te amo, quiero que sepas cuánto te amo, quiero que percibas que no es un juego, que esto es verdadero, quiero que siempre tengas mi recuerdo, y cuando algo te atormente puedas decir, que alguna vez alguien te amó sólo por lo que sos."

Micaela Manghi

6/05/08

martes, 6 de mayo de 2008

Atardecer


“Te espere mil años, nunca quise dejarte ir. Quizás sea hora de soltarte, de verte volar lejos de mí. Pájaro de mil colores y formas, piel de naranja, solo me queda olvidarte y dejar de sentir. La angustia ya no aprieta mi pecho, las lágrimas no se vierten con desesperación una tras otra atropellándose, mi voz ya no se quiebra al decir tu nombre, solo tranquilidad y apaciguado atardecer, atardecer de sentimientos, de cosas no dichas, de emociones no compartidas, de sueños no soñados y tampoco vividos, tanta nostalgia pero nada de angustia. Esto es todo lo que mis ojos ven, el mar tranquilo, la luz rosada, las gaviotas cantando una canción de adiós, la arena haciéndose agua entre mis dedos, mis ojos vertiendo lentas lágrimas de amor. Tampoco me siento presionada a olvidarte, no es algo que pueda forzar, no es algo que vaya a suceder por mi deseo, es cuestión de dejar correr la vida y disfrutar cada momento, aún si implica un poco de dolor. ¿Quién dice que el dolor no puede traer placer y alegría? ¿Después de todo si amaste alguna vez esa energía no es la que te hace trascender? ¿Y de que vale vivir sin haber amado y sin haber sufrido? No es tampoco cuestión de regocijarse en el dolor y no dejarlo ir, pero sí de sufrir tranquilamente, placidamente y sentir cómo pasa por tu cuerpo y luego se va a algún lugar lejano, dejando lugar a la alegría y a la brisa de lo vivido, al recuerdo de lo compartido. Si en los segundos de amor te entregue mi alma entera, puedo estar tranquila de haberte dado todo, todo, y quiero tener de vos un buen recuerdo y un eterna amistad, y quiero que vos sepas que te amé así tal cual y como sos, cada centímetro de tu alma y cada milímetro de tu piel.”

Micaela Manghi

5/05/08


martes, 29 de abril de 2008

Texto viejo que escribí aluna vez

Hace mucho no escribo una entrada, y no es que no me haya sentado frente a la pc con la idea de escribirla, sino que no sabía qué escribir.

Ayer me acoste a la 1 de la madrugada y no me pude dormir hasta las 4, estuve revolviendo papeles viejos y leyendo cosas que escribí hace tiempo y me gustaria copiar algo que escribi hace unos cuatro años por amor. No voy a dar ninguan dato mas y simplemente escribirlo,

"Él también tenía miedo de que nos perdamos. Tomaba mi cuerpo y lo aferraba tan fuerte contra el suyo que parecía que intentaba unirnos en un solo cuerpo. Él también apretaba sus manos en mi piel como si fuera a traspasarla. Cuando haciamos el amor él iba tan dentro mio como intentando dejar una marca donde nadie pudiera borrarla. Yo no fui la única que se enamoró y tuvo miedo, él también tuvo miedo, por eso se fue. Lo mas doloroso fue que lo había logrado... Dejar una marca dentro de mí. Nos besabamos y nos consumiamos como fuego; nos marcabamos como adueñandonos el uno del otro; nos enredabamos como si ese instante fuer el último respiro. Él moria dentro mío, y yo dentro de él. Nos queriamos al punto de olvidarnos de nosostros mismos, de derrumbarnos el uno en el otro, de estar ciegamente poseídos por la pasión. Su amor me salvo, me rescató, y yo a él. Ese fuego tan intenso que cegaba, nos salvó...

Pronto todo tuvo que terminan, él se fue, se tuvo que ir. Llore como nadie, me ahogaba en mis lágrimas. Queria seguirme consumiendo en su fuego y ya no estaba allí. Tan intenso fue el dolor como el amor que sentía. Él no me amó, pero me deseo hasta la desesperación. Yo quizas tampoco lo ame, ¿quién sabe?. Lo seguro fue que sufrí, me desarme en llanto, lo extrañe cada noche, me sumergía en las sábanas y deseaba su cuerpo transpirado sobre el mío y su voz susurrandome en el oído todo aquello que solía decir.

El dolor tambien se esfumó, no se puede sufír tan intensamente por tanto tiempo, porque correría el riezgo de morir uno. Tampoco podíamos absorveros y consumirnos por tanto tiempo, hubieramos agotado la vida. Pero nos salvamos, de eso se trató todo, nos aferramos el uno al otro para salvarnos, el uno para salvar al otro."