"Quisiera guardar para siempre una esperanza, de vientos y mares que derrumben la casa. Se desmoronan las paredes, se derriten en enormes gotas de cera, cera caliente y pegajosa, que arde en mi piel y la recubre luminosa. Hablaré de esta casa en todas las casas, de esta casa de cera que se derrite sobre las piedras de lo que alguna vez fue un cimiento de paredes de acero. Indestructible y hermosa hubiera sido, de haber podido los dos, pero ninguno pudo, nunca pudimos los dos, y estas paredes de acero son demasiado pesadas para mi sola espalda, o para la tuya sola… la cera no es pesada, es más de fantasía, pero el calor de mis manos que las moldea las quema cuando vos estás cerca. Mi piel arde en tu nombre, y todo se quema por el mismo fuego que enciende mi alma. ¿Y si pudiera? ¿Y si pudiera convencerte que me ayudes y levantemos estas paredes de acero?"
Micaela Manghi
12/05/08

6 comentarios:
A veces están buenos los derrumbes.
Para construir de nuevo.
Suerte en esa obra.
Me encantó el texto.
Un beso. Pau.
"la cera no es pesada, es más de fantasía"
Parece que te gustan mucho estos relatos. Están muy bien.
Un saludo
Mikaela, no dejes de escribir jamás. Ahí estás vos. Vas a descubrirte en cada una de las palabras que escribas. Tenés tanto para decir!!! y lo hacés con una maravillosa espontaneidad y frescura.
Me gusto mucho lo que lei..
Y describe una situacion con tanta originalidad que creo que lo malo de ese momento pasa desapercibido..me encanto!
Besos!!!
que interesante blogger tienes
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